Después de que Harry dijera que éramos novios, nos montamos en el coche con un montón de flashes alrededor nuestra, y Harry me llevó a casa.
Otro día más. Otro día en el que yo seguía siendo feliz, y todo gracias a Harry. Cada vez estaba más convencida de que lo quería mucho, aunque no tenía muy claro si estaba enamorada.
Bajé a desayunar, mis padres seguían en España y mi hermano seguía durmiendo. Como cada mañana estuve viendo MTV, algo ya muy habitual.
Anda, pero si salían los chicos. Con la canción "Live while we're young", que como todas, me encantaba.
"Let's go crazy crazy crazy till we see the sun..."
Estaba cantando a toda voz cuando el sonido del timbre me interrumpió. ¿Quién puede ser? Mis padres no, desde luego. No creo que lleguen de España ya, me dijeron que llegarían sobre las ocho de la tarde. Y mi hermano sigue dormido, o eso creo. Además, si hubiera salido a algún sitio, abriría con sus llaves, que para eso las tiene.
Voy a ver quien se encuentra detrás de la puerta esperando a que le abra. Miro a través de la mirilla y automáticamente una sonrisa se esboza en mi cara. Abro la puerta y Harry lo único que puede hacer es reírse de mis pintas. En pijama y con el pelo revuelto recogido en un moño mal hecho.
-¿Qué haces aquí? Mira como estoy, jo.
-Preciosa, como siempre.
Lo único que puedo hacer es darle un abrazo y un corto beso. La imagen que tiene la gente de Harry es que es un mujeriego, pero cuando tiene novia, es lo más dulce que te puedas encontrar encima de la Tierra. Esas cosas que me dice, lo hacen más perfecto de lo que ya es. Le indico con un gesto que pase, él se limita a sonreír.
-Hoy el día es para nosotros dos, sin excepciones.
-Encantada de pasar todo el día junto a un chico tan perfecto como tú.
-Anda, no exageres y ve a vestirte, que comemos fuera.
-No exagero. No te quedes ahí de pie y siéntate, en seguida vuelvo.
Subí a mi habitación, en realidad al vestidor que hay en él. Decidí ponerme esto:
Me peiné dejándome le pelo suelto, como casi siempre y cogí el móvil, las llaves y algo de dinero. Bajé y Harry estaba hablando con mi hermano. ¿De dónde ha salido? Está vestido, con lo cual no creo que se haya despertado ahora, y no he escuchado la puerta.
-¿Dónde te metes enano?
-Estaba en casa de Austin jugando un Pro.
-Ah bueno, pues yo me voy, y no sé a la hora que volveré, supongo que cuando vuelvan papá y mamá.
-¿No vas a ir al aeropuerto a recogerlos?
-Me dijeron que no hacía falta, que sólo habían estado fuera unos días.
-Ah, guay.
-Adiós enano.
-Adiós fea.
Salimos Harry y yo por la puerta y nos montamos en su coche. Yo ya estaba empezando a apuntarme a clases para sacarme el carné de conducir antes de entrar a la universidad, y así no tener que ir en autobús.
-¿A dónde me llevas?
-A comer.
-¿Y luego?
-Cine.
-¿Y qué peli veremos?
Nos empezamos a reír ya que parecía una niña pequeña.
-No sé, cuando lleguemos la elegimos.
-Vaaaale.
Fuimos a comer a un restaurante normal y tranquilo, apenas había gente, aunque comimos muy bien. Nos dirigimos hacia el cine.
-¿Cuál vemos?
-No sé... ¿Lo imposible? Yo la vi en España y me gustó mucho.
-Pues entonces esa. ¿Quieres palomitas o nachos?
-Mmm... Me decanto por las palomitas.
-¿De beber?
-Coca-cola con pajita. -puse cara de niña pequeña esperando a que le den un regalo.
-Está bien, con pajita para la señorita Styles.
Harry pidió una coca-cola y palomitas gigantes para los dos.
-¿A qué hora empieza?
-A las cuatro y cuarto.
-Pues son y cinco, voy al baño cielo, ahora vuelvo.
-Vale, pero no tardes.
-Harry, recuerda que soy una chica.
Llegué al cuarto de baño y me encontré con dos chicas mirándose al espejo y hablando. Fijaron las dos su vista en mí, y de repente empezaron a gritar como si estuvieran poseídas por el demonio.
-Tú... ¿Tú e-eres Adela, la no-novia de Harry?
-Mmm, sí, soy yo.
Les dediqué mi mayor sonrisa y enseguida una de ellas sacó una cámara morada de su pequeño bolso.
-¿Te echas una foto con nosotras? Por favor, nos haría mucha ilusión.
-Por supuesto.
Me eché una foto con cada una y luego una con las dos, que la hizo una señora que había en el baño. Me resultaba extraño, dos chicas de unos 14 ó 15 años pidiéndome una foto.
-Muchas gracias Adela. ¿Está él aquí contigo?
-Sí, y disculpadme pero me tengo que ir que empieza ya mi peli, si luego os veo os lo presento si queréis, ¿vale?
-¡Claro que queremos!
-Hasta luego chicas.
Salí del baño mientras que las chicas lloraban porque iban a conocer a uno de sus ídolos, gracias a mí. Qué satisfacción.
-¿Por qué las chicas tardáis siempre tanto en un baño?
-Es que se me cayó el móvil al suelo y se le quitó la batería y todo eso, y mientras que lo he puesto y no pues he tardado más.
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ResponderEliminarmuchas gracias cielo<3
EliminarSiguiente :D
ResponderEliminarGraciaaaas<3
EliminarSiguientee:)
ResponderEliminarGraciaaas<3
Eliminarsiguiiienteee ciieeloo :)
ResponderEliminarGracias cieluu <3
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