Volvió a entrar mi madre, y estuvo conmigo y con Harry todo el día, hasta que llegó mi padre del trabajo. Ya habían perdido muchos días de trabajo por mi culpa, así que mi padre seguía trabajando, y mi madre empezará a trabajar la semana que viene.
-Cielo, me voy a casa, que tengo que ponerle la cena a tu hermano y además necesito descansar un poco.
-Tranquila mamá, no hace falta que vengas hasta mañana para cuando me den el alta. Por cierto, necesitaré que me traigas algunas cosas para mañana asearme antes de irme.
-Claro cielo. Bueno, me voy, que se hace tarde. Un beso hija, te quiero.
Me abrazó y me dio un beso en la frente. Al rato mi padre se fue, tenía que descansar.
-Harry, no hace falta que te quedes aquí toda la noche, te puedes ir.
-Me quiero quedar pequeña.
-¿Por qué me haces esto?
-¿Hacerte qué?
-Enamorarme con una sonrisa o un "pequeña".
-Me encanta enamorarte. Y ahora a dormir, si no quieres amanecer mañana con ojeras, tienes que estar guapa cuando salgas de aquí. Buenas noches princesa.
-Buenas noches cielo.
Sonreímos y fui cerrando poco a poco los ojos, realmente tenía sueño.
-Harry-
Es preciosa cuando duerme. En realidad, es preciosa siempre. Se me cayó el mundo encima cuando la vi que la montaron en la ambulancia. Y lo peor es que todo ha sido por la estupidez de querer volver con ella. Espero que me perdone por todo el daño que le he causado.
(...)
Las nueve de la mañana. Adela estaba ya despierta, y sus padres estaban con ella.
-¿Por qué nadie me ha despertado? -pregunté aún adormilado.
-Porque cuando duermes eres muy mono.
Le dediqué una sonrisa y acto seguido fue al baño, ya le habían dado el alta.
Pasada una media hora, salió del baño vestida, y apenas se notaba que había estado en coma hasta hace un día.
-¿Por qué las chicas tardáis tanto?
-Supongo que porque... Somos chicas. Además, de tanto estar postrada en esa cama tenía el pelo muy enredado.
Llegó el médico y lo único que dijo fue que en unos días no hiciera mucho ejercicio y que ya nos podíamos ir. Cuando salimos había un montón de paparazzis y todas las cámaras apuntaban a Adela y a mí, que íbamos de la mano. ¿Quién los ha llamado?
Nosotros simplemente seguimos andando hacia el coche de sus padres, mientras que ellos intentaban echar a los paparazzis de allí. Conseguimos entrar al coche y nos fuimos para casa de Adela, por suerte no había paparazzis.
-¿Ves? Siempre tengo yo la culpa de todo. Has estado casi un mes en coma, los paparazzis te persiguen, y todo por mi culpa.
-¿Por qué eres tan idiota? No tienes culpa de nada, de-na-da.
-Digas lo que digas voy a seguir pensando lo mismo.
-¿No te das cuenta?
-¿De qué?
-De que todas estas tonterías dañan nuestra relación Harry, tú no tienes culpa de nada, y aún así tú te culpas, ¿quieres dar pena o algo? Pues no la das, Harry, olvídalo, ¿vale? Ha sido sólo un accidente y ya está.
¿Relación? Se supone que no estamos juntos. ¿Se está volviendo loca o algo?
-¡¿Que lo olvide?! -dije gritando- ¡¿Cómo quieres que olvide que la chica a la que amo ha estado en coma casi un mes a punto de morir?! ¡¿Cómo?!
-Solo tienes que pensar en que esto ya ha pasado y que no va a volver a pasar, Harry, ¿no ves que si lo sigues recordando va a ser imposible que estemos juntos? ¿No te das cuenta de que nos estamos haciendo daño?
-Mira, está bien, voy a intentar no recordarlo más veces, pero en cabeza siempre va a estar ese remordimiento, porque sigo pensando que todo esto ha sido mi culpa.
-¡Basta Harry! Deja de decir que has tenido la culpa porque acabaré con esa estupidez metida en la cabeza y entonces será cuando me pierdas para siempre. Y ahora por favor vete, ¿vale? No tengo ganas de nada, acabo de salir del hospital y necesito descansar, ya hablaremos.
-¿Cómo que ya hablaremos? Estás dejando nuestra relación en un "ya hablaremos"... ¿Cómo me lo tengo que tomar?
-No sé como te lo tienes que tomar, ¿vale? No lo sé, necesito aclarar mis propios sentimientos, y creo que tú también deberías de hacerlo.
-Yo tengo muy claro que te amo y que quiero seguir contigo, ¿tú no?
-Pues la verdad es que no, no tengo claro lo que siento y lo que quiero.
-Pues entonces no tengo nada que hacer aquí.
Me fui y me dirigí a mi casa andando, ya que tenía el coche allí. ¿En serio estaba pasando todo esto? ¿En serio no sabe si me quiere, si soy solo un amigo, si quiere estar conmigo, o si simplemente no me quiere volver a ver?
Yo tengo muy claro que la amo, y que quiero estar con ella. ¿Tan poco le importo como para que no tenga claros sus sentimientos hacia mí?
Llegué a mi casa y justo cuando estaba entrando mi móvil sonó.
*LLAMADA TELEFÓNICA*
-¿Sí?
-Harry, soy yo, Louis.
-Dime.
-¿Eh? ¿Un simple "dime"? ¿Qué te pasa?
-Nada.
-Venga Harry, que nos conocemos. ¿Ha pasado algo con Adela?
-Sí. -se lo conté todo.
-Harry, no te pongas así con ella, simplemente... Necesita echarte de menos para saber que te quiere y que quiere estar contigo.
-Eso ya me da igual. Bueno, ¿qué querías?
-Que te vengas esta noche con nosotros, vamos a ir a una discoteca que dicen que está muy bien, a las afueras de Londres.
-No sé, pero no creo que vaya. Luego hablamos, ¿vale?
-Tienes que venir, así te animas un poco. Adiós cariño. -escuché un beso desde el teléfono seguido de unas carcajadas de Louis y colgué.
*FIN DE LA LLAMADA*
Me senté en el sofá y estuve allí haciendo zapping en la televisión hasta la hora de comer.
(...)
Terminé de arreglarme y salí de casa para irme a casa de Louis. Cuando llegué ya estaban allí los demás. Les saludé sin ganas, les conté lo que me pasó con Adela y cuando dejaron de aconsejarme sobre lo que tenía que hacer, nos fuimos a la discoteca.
Llevaba unos cubatas cargados, solo pensé en pasármelo bien con los chicos y no pensar en lo que pasó por la mañana, y así hice.
(...)
Qué dolor de cabeza. Abro lentamente los ojos y me encuentro en una habitación que desconozco, y lo peor es que a mi lado se encuentra una chica rubia durmiendo.